Era demasiado... tres días y medio para mí, con toda esa información...
El jueves fui a trabajar normalmente, bueno, admito que llevé restos de la torta de mi cumpleaños para prevenir que me arruinaran el último dia.
Finalmente salí, me fui para la casa de mi prima (que viajó comigo) y en el camino se largó a llover. Me acordé que me había dejado en casa la remera de cábala que quería usar para viajar (Si, soy supersticiosa).
Me equivoqué de camino y caminé casi el doble a lo de mi prima, que de por sí no era muy cerca. Ya dije que llovía? Me mojé de lo lindo, para colmo andaba con anteojos, asi que tampoco veía demasiado que digamos. Por fin llegué, bajó y me dejo pasar, no sin antes soltar una estruendosa carcajada sobre el estado en el que había llegado.
Le pregunté si estaba ansiosa, y me dijo que no, que tenía un mal presentimiento... la p... madre!!
Comimos con otros pimos y nos fuimos a Retiro. Mi bolso, como se imaginaran, pesaba más que yo... Llegamos a la terminal, subimos al micro, todo bien.
Pasaban "
La casa de cera", yo la quería ver, me dormí, no importa.
Alguno tenía el celular prendido y no lo sabía.. el aparato sonó horas, por intervalos.
Algo golpeo el parabrisas y lo marcó. El viento empezo silbar por adentro del micro, los pasajeros nos mirábamos desconcertados. Los burletes se fueron despegando, el vidrio tenía todo un costado despegado, que frío!!!
Poco antes de llegar San clemente, el vidrio cae, literalmente. En la estación sube uno de los choferes a ver y hace una llamada, pide que le preparen el 98... ustedes creyeron que lo iban a cambiar?? Nosotros también, pero no. Fuimos todo el camino, y sus paradas sin vidrio, y con frío, y la máquina del café no andaba.
Llegamos, fuimos a tomar un café, con tostadas? No, medialunas. Bueno, de grasa. No, de manteca. Bueno traéme lo que haya que me quiero descongelar. El café medio frío y las medialunas de 1994, es lo que hay.
Llegamos al hotel a las 8 am (aproximadamente) No chicas, el check inn es a las 16 hs!!!
Divagamos hasta la hora de Entrada y despues nos quedamos en el hotel viendo la tele. Ah, me olvidé de mencionar que habia sudestada, un viento tremendo.
Menos mal que ya mejoró el clima.