29 mayo 2015

Sola otra vez

Por si alguien se lo preguntaba, mi habilidad de conjugar en la misma persona (y enamorarme) el hombre perfecto con el hombre equivocado, sigue intacta.

17 diciembre 2009

04 diciembre 2009

Control de plagas

Fue un día largo y pesado. El trabajo, estuvo más pesado de lo habitual, hoy los clientes me gritaron mucho, mucho, muchísimo.
Llego a mi casa, desde que piso la vereda sólo puedo pensar en sacarme los zapatos y tirarme a mirar el techo, o una serie, o la nada misma. ERROR! La puerta está trabada con la llave de mi madre. Me cuelgo del timbre hasta que consigo que lo escuche, lo registre, lo asocie con la presencia de alguien en la puerta y venga a abrir. Abre, (por supuesto, escucho -por encima del timbre del que sigo colgada- que viene gritando "Ya va, ya vaaaaaaaaaaaa!) cuando me ve, lejos de sentir culpa por haberme dejado otra vez afuera con su maldita llave a medio girar trabada en la puerta, me mira con una cara de decepción tal que me da un poco de culpa haber llegado. Pero llegué.
Me saco los zapatos, la mochila, el Mp3. Saco lo que hay en el bolsillo de atrás de mi jean y me lo saco también para estar más cómoda. Un peso con cincuenta en moneditas de diez y cinco centavos salen dispersándose para todos lados de los bolsillos de adelante. Por favor, que termine el día.
Junto las que puedo, me termino de poner cómoda, me doy una ducha y reviso la heladera en busca de algo de mi agrado (son casi las doce de la noche, y todavía puedo escuchar a mi profesora, Valeria, hablando sobre quién sabe que mientras todos los demás en el aula miran la hora en el reloj, hasta que por fin nos libera, a cualquier hora como es su costumbre.
Ante la tristeza de una heladera que no tiene más que agua, mermelada de quién sabe que, un Bon o bon blanco para un aniversario que no llegó ni llegará, y una mancha que en una semana, posiblemente se convierta en penicilina, decido, finalmente, irme a dormir.
Prendo la tele, apago la luz y me meto en la cama, pateo una frazada, después la otra, y finalmente noto que hace calor. Bien, va llegando el verano, por fin -me digo-. Apago la tele, y con el resplandor de la luna que apenas entra por la ventana, veo algo que se mueve en la pared a mi derecha. Prendo la luz, y efectivamente, lo peor está pasando. Me voy metindo bajo la sábana, mientras lamento haber pateado las frazadas, cuando de repente, pasa lo imposible, lo espantoso, el horror: vuela.
Una maldita, horrenda, enorme y mugrienta cucaracha voladora, en MI pieza. Y yo, fóbica como pocas, hago lo que me dice mi instinto... ahhhhhhhhhhh (si, grito) Y ah, ahh, y más ahhh. Grito hasta que llega mi madre, que para mí, en esa circunstancia particular, es prácticamente Dios, o Alá, o Gramby (los verdes y los azules). Lo mismo me da. Ni pregunta, camina hacia donde esta la bicha, y yo por un costado me voy escurriendo.
Fuera bicho, fuera bicho, fuera bicho. Y vuela otra vez. Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!
Puteo en tres idiomas, un dialecto y dos disciplinas científicas, y puedo por fin, salir de la pieza, a buscar el veneno, claro, mientras lo hago, se escucha el fatídico zapatillazo que termina con la vida de la maldita bicha. Voy hacia allá en busca del cadáver, de la comprobación de la muerte y la encuentro muerta, aplastada con lo que sea que tienen por dentro desparramado, pero en el otro lado de la pieza.
Ppppero, si estaba allá (señalo la pared donde la ví antes) Y ahora está acá, -dice mi madre, con cara de "son más de las doce de la noche, cortala con la huevada y dejame dormir"-. P, pppero... y si hay otra? Decile que venga, que tengo una zapatilla azul que la espera.
Me calmo un poco, prendo la radio del estante para apagar mi radio en mi cabeza, y eventualmente, después de un largo rato y muchas vueltas, me duermo.

17 noviembre 2009

S3b4s y el amor, o el "amor", o AMOR

Esta es una charla que hace algún tiempo, tuve con un amigo que cree que el amor no existe, en ninguna de sus modalidades. Obviamente, esta editada, nombre incluido.

P@u 2.0 dice: no
no estoy enamorada de vos
S3b4s dice: entonces no entiendo
porque insistís tanto con las virtudes del "amor"?
P@u 2.0 dice: NO
"amor", no. AMOR
y te insisto porque creo de verdad en lo que digo
por el mismo motivo vos no tenes como sostener tu desapego
porque ni vos te lo crees!
S3b4s dice: hmmmm
P@u 2.0 dice: ya vas a ver
uno de estos días venís y me contas que te enamoraste
y yo voy a estar chocha de contenta
si estuviera enamorada pensas que pasaría eso?
S3b4s dice: Uh... no boluda... que hiciste?
P@u 2.0 dice: no se... que hice?
S3b4s dice: como que que hiciste?
me tomaste cariño, eso hiciste!!
P@u 2.0 dice: ????????????

Alguien me explica desde cuando está mal encariñarse con la gente???

28 octubre 2009

Crazy

Mi madre se jubila el viernes.
Mi padre, un analista de sistemas que piensa que la mulita y otros programas de descarga son el mismísimo demonio, ahora usa Taringa!
Y yo, en lo que va del año me reconcilié con mi carrera y mi rol de estudiante, empecé a pagar mi propia casa, volví a estar en pareja después de más de 7 años de no dejar que nadie entre realmente en mi vida, y vi partir eso también.
Me reconcilié con partes de mi pasado que creí que cargaría por siempre sobre la espalda, y puse a descansar los fantasmas de viejos amores y desamores, desencuentros, palabras justas en el momento indicado, canciones que acompañan los momentos más idiotas, y más emocionantes de mi vida.
Mi idea de ser madre soltera descansa pasiva entre los versos de algún poema de Neruda, y el olvido, el perdón, la calma por fin llegan, el perdón a uno mismo, y detener por fin el constante reproche de lo que podría o no haber hecho, dicho, sentido.

No estoy feliz, no estoy a gusto, pero encontré mi paz, y de ahí veremos hacia donde voy.
Y supongo que esto es el fin de un capítulo más, y aunque se que vienen otros, es este, el que me duele dejar ir, por más que sepa que debo hacerlo.

Si no fuera por algunas cosas que siempre siguen igual, pensaría que el mundo se ha vuelto loco, loco.

13 octubre 2009

300

La última vez que me dijo que me quería y le creí, me rompí una uña cortando un chocolate. Me la rompí tan feo, que tuve que usar una curita un tiempo para que no me lastime.

Otro día, te despertás y te decís: "me dejó". Y decidís que igual tu vida sigue.
No es que el tema esté superado ni mucho menos, pero empezás a poder mirar desde otra perspectiva, claro que todavía mirás sólo por el rabillo del ojo, pero sabés que está ahí para verlo, cuando estés lista.
Programás un encuentro con esa amiga que te escucha tan bien, y que tiene la capacidad de decirte todo junto, lo bueno y lo malo, y de hacerte sentir contenida de una forma que no creías posible.
En el medio, por supuesto, pensás todo el tiempo en qué es lo que hiciste mal, y que hubiera pasado si en vez de decirla A decías B, o si se encontraban a las 4 en vez de las 5, y ese tipo de idioteces. Tratás de contactarlo, y te chocás contra una pared de hierro, y tratás de imaginar que pasa del otro lado de la pared y te resulta por completo imposible. Ahí aceptás: ya no queda nada de donde agarrarse.
Te agarra un ataque de locura, y acá, si bien cada quien tiene su propia versión, la mía es bastante cliché. Te juntás con una compañera del secundario, hablás mal de todo lo que respira, le sacás el curo como para tapizar cuatro docenas de sillas con respaldo. Recordás defectos, inventás defectos, y te reís, por lo menos por fuera de todo.
Salís a caminar para gastar un poco de energía, y le empezás a comunicar a todo el mundo que volviste a estar sola, y que no querés hablar del tema. Te divierte un poco pensar en lo que la gente puede imaginarse, pero si tenés una computadora amiga, escribís el mensaje en Face, te cambiás el estado, y dejás que la tecnología se ocupe del resto. Todavía no pasó lo peor, porque aunque saben, te falta responder preguntas de los que no aceptan un "no quiero hablar del tema" por respuesta.
Pero así de loca como estás, te metés en la primer peluquería que encontrás, importa un pepino que no sea TU peluquero, y que la luna no esté en cuarto creciente, te sentás delante del peluquero y le decís: Haceme nueva. Se ríe, y te pregunta cuanto hace que te peleaste, vos te reís, y la tijera le da y le da. En seis minutos o menos, tenés el pelo corto, y te diste el gusto de hacerte flequillo, aunque a él le gusta el pelo largo, y dice que no te quedaría bien el flequillo. Te queda aceptablemente bien, lo cual es lógico, después de todo, qué carajo sabrán de pelo los hombres?
Mientras tanto, sin darte cuenta esa semana bajaste unos kilos (no por haberte privado de chocolates y de snacks, eso seguro).
Investida en furia/tristeza/abandono consumado, te calzás el jean que no te quedaba, y salís con el escote más provocativo del placard. Si el no te mira alguien tiene que cubrir la cuota.
En la calle te cruzás con la vecina maliciosa del 4º (que obviamente ya sabe todo) y cuando te está por hacer la pregunta más idiota (¿Cómo estás?), te mira, y te dice: "Ay, pero que lindo te queda el pelo así" y sigue su camino. Misión cumplida.
Volvés, te vas a lavar las manos y ves la uña del pulgar, la caída en cumplimiento del deber, que ya sobresale varios milímetros de la yema del dedo, y tomás conciencia del tiempo que pasó. Te servís el primero de varios shot de tequila mientras chateas con cualquiera que responda, y esperás que mañana no te duela tanto la cabeza, después de todo, es domingo y hay que ir a trabajar.

08 octubre 2009

(My) Love is broken

Vamos a empezar por el momento de la ruptura y ver hasta donde nos lleva.
Estás a menos de un metro de una persona que en realidad hace rato que no esta más dentro de ese cuerpo que ahora tenés enfrente. Y además de no estar habitando el cuerpo, ahora te dice que el cuerpo tampoco se queda a jugar.
-Es lo mejor-, pensás, -es buena idea- Pero hay algo en vos, que acabas de aterrizar violentamente en tu propio cuerpo, algo que esta inquieto, como queriendo decir algo y no podes saber que es. Tenés tanto dando vueltas en la cabeza en ese momento, que por algunos segundos, después de decir algo, te cuesta diferenciar si lo dijiste en voz alta o lo estabas armando en tu mente. Y reprimís el 98 % de lo que te pasa por la mente, y el esfuerzo te deja exhausta, no tenés fuerza para pelear, ni para terminar de entender lo que esta pasando.
Ya se fueron, el y su cascarón de excusas, y quedas inmóvil percibiendo los restos de él en el aire del ambiente, y el sol de las 18 de la tarde entra por la ventana como si el mundo siguiera girando con normalidad. No lo hace. El mundo está tan sorprendido como vos.
Desde la otra habitación, llega el sonido de la computadora encendida. Poder reconocerlo es signo de que empezás a despertarte. Pero el sueño, no fue un sueño y de verdad está vacío el otro lado de la cama.
Buscas entre las amigas una que haga el comentario que necesitas escuchar, pero no llega. Esas cosas siempre vienen de donde uno no está buscando. Y de repente, en tres líneas, una voz de otros tiempos te delinea la introducción, nudo y desenlace de la historia mientras el ruido del agua en la bañera te indica que es momento de cerrar la llave y no permitir que siga cayendo el agua, y es también una buena metáfora a la situación, o lo parece en el momento.
Pones las sales que te regaló en el agua, hasta el último granito de sal, como tratando de disolverlo también en el agua caliente de la bañera. Y preparás todo, y estás lista para sumergirte en el último abrazo que vas a tener de el, o de la idea de el, y te metes. El agua está fría y la bañera no te alcanza. De que otra forma podía ser sino?
Tratás de relajarte y no podés, entonces te resignás, sacás el tapón y ves como por la rejilla se escurre hasta la última gota de él, y parece que estás lista para decir adiós... por lo menos por hoy.
Te vas a la cama y no podés dormir, tomar conciencia de que seguís dejando espacio donde él solía estar, tampoco ayuda.
Finalmente, te dormís, pensando que mañana, va a ser otro día, que te vas a sentir mejor, o él te va a llamar para decir que te extraña, o que vas a permitir que tu trabajo te consuma el tiempo, pero no poder pensar ni un minuto en lo ocurrido.
Te despertás y ya estás un poco mejor. Has salido de momentos más devastadores después de todo, y hay algo de esperanza en el aire. Parece que todo va a salir bien, después de todo.

01 septiembre 2009

21 julio 2009

WTF? (A falta de mejor título)

Dove, sabés que te banco, y que tengo casi todo lo que producís, pero.. esto me parece demasiado.
Crema para el pelo ¡¡¡SIN SAL!!!
¿Especial para cabellos hipertensos?
Vaaamos!!!

14 julio 2009

Fálico, más

Supongo que no hace falta mucha explicación de porque esto me parece fálico..
Otra cosa que me parece es que el autor de esta obra (fotografiada por mi celu en el colectivo) tiene serios problemas con la imagen del cuerpo, y una dificultad importante para interpretar las proporciones del cuerpo humano.
Eso, en mi muy modesta opinión NO profesional.


07 julio 2009

¿Estás deprimido?

¡Comete un chorizo!


Y después viene él y me quiere convencer de que como estudio psicología, veo todo fálico...
¡¡¡Pero por favor!!!

21 junio 2009

"La vida es lo que ocurre...

... mientras estás ocupado haciendo otros planes"

Sorprendí a V con una percepción y una anticipación de la caída que parecían imposibles de diagnosticar pero que aminoraron ciertamente el impacto.
Me sorprendió aún más el retorno, uno esta demasiado acostumbrado a ser buena gente ad- honorem y jamás ser tenido en cuenta, de modo que el abrazo sincero me sorprendió, así que probablemente no respondí bien a la agradecida y demostrativa V. Si hace un año me hubieran dicho que íbamos a escalar hasta este peldaño, hubiera lanzado una carcajada sonora como una murga en pleno carnaval.
Las respuestas de R me dejan fría todas las veces, y me cuesta mucho conciliar esas palabras con la imagen que tengo de ella.
El viraje de mi amistad con P, sin dudas me tiene confundida como hacía bastante no estaba, y la falta de registro, (o el total registro y sigilosa huida) me tiene como si me hubiera golpeado salvajemente la cabeza instantes atrás. Muy, pero muy extraño.
J va a ser papá, lo cual me pone feliz, porque creo que hace rato lo merece, y celosa, no quiero pensar demasiado por que.
Y por sobre todas las cosas, estoy cada vez más aturdida de las cosas de mi vida que paso por alto, porque todos los sentidos, por certeros y afilados que los tenga, no consiguen orientar mis "antenitas de vinil" hacia adentro, por una vez en la vida.

Ah, y me faltan 198 horas de práctica y veintipico de materias para ser un poco más útil a mi especie.

27 mayo 2009

Qué será, será? (en Macondo, 2ª Parte)


Paramos en la farmacia. Mery dijo rápido y todo junto: "untestdeembarazoyunaspastillasdecerezasinazúcarporfavor".
Al empleado, un tipo bastante mayor lellevó un rato, pero luego de unos segundos atemporales, desapareció entre las góndolas de suplementos vitamínicos, y volvió por las de shampoos, trayendo en sus manos dos marcas distintas, una de las cuales era una promo dos por uno. -¡Ese!- dije yo. Pagamos y nos fuimos. Entramos al bar, nos sentamos cerca de lo que nos parecieron unos especímenes de cachorro humano bastante aceptables. por un rato, hablábamos de Lucía como si fuera la cuarta integrante del grupo. A los pocos minutos viene la moza a preguntarnos que tomábamos. Las chicas siempre toman cerveza temprano, y yo vermouth. Cuando dije"Gan..."las chicas me miraron con fuerza prohibitiva, lo debatimos un rato, y ante la cara de impaciencia de la moza, levantándome dije: -un cuba livre-, y me fui a toda velocidad al baño, con mi cartera incluyendo la bolsita de la farmacia.
Obviamente, cuando tenés que hacer, no podés. además de la situación, insólita de por sí, sumémosle la dinámica del baño público de mujeres, que sería algo así: abrís la puerta y cogoteas para asegurarte que no esté tapado ni nada parecido, entrás, te desabrochás el pantalón, mordés la tira de la cartera porque en el piso no la podes apoyar, con la cabeza tenés la puerta, que jamás cierra. Un brazo apoya en el inodoro porque apoyarte ahí es un riesgo de infecciones de varios tipos, ninguna divertida, y con la otra te sostenés de la pared, balanceando el culo en el aire en un equilibrio tan delicado como te sea posible imaginar. En mi caso, tuve que resignar la mano en la pared porque había que sostener el palito de mear.
Lo peor viene después, esperar. Apareció casi inmediatamente una linea roja, bien roja. En pánico, leo el prospecto y veo que es de referencia, para que sepas que el palito "funciona". Ok, respiro nuevamente. mientras espero me acomodo la ropa, me pinto los labios, me pongo dos horquillas en el pelo y vuelvo a leer las instrucciones, todo en un cubículo de 1,10 x 1,10, máximo. Tratar de explicar las cosas que pasaban por mi mente, serían el cuento de nunca acabar, por que mi mente es prolífera y muy activa. Miro el reloj y solo faltan 30 segundos. No quiero mirar el palito, que espera boca abajo en su envase en el piso. Tengo que mirar, tengo que mirar, tengo que mirar. Miro.
Lo tiro, salgo lentamente del baño. En el camino a la mesa se me escapa una lágrima, hija única igual que yo.
Mery y Ana me miran inquisitivas, yo miro mi trago. me levanto rápido y salgo corriendo al baño. Vomito, me lavo la cara, me miro al espejo y lloro un poco más. A las otras chicas en el baño no las sorprende ni un poco. Vuelvo a mirarme al espejo, recuerdo los últimos quince minutos y sonrío. En la perta me choco con las chicas que venían a buscarme, desesperadas por una respuesta. -Y?- gritan a dúo. -Negativo- respondo, y vuelvo apurada a la mesa. Después de todo, no tengo nadie a quien cuidar salvo a mi misma, y allá hay un país de ron y cola esperando por su liberación.

04 abril 2009

Erase una vez en Macondo (1ª Parte)

Entre al baño de una bar de plaza serrano llamado Macondo, bastante borracha, muerta de risa, y secretamente con un miedo enorme. Con una mano sostenía el celular del que borraba al tipo con el que me desperté hace unas tres semanas, y en la otra llevaba un "palito de mear" (si saben a que me refiero... sino, click en la palabra para más info)
Conmigo habían venido esa noche dos de mis mejores amigas, que me ayudaron a distraerme en casa, y me sacaron de los pelos sin tener mucha idea de lo que de verdad pasaba, mas allá del típico "¿por qué no me llama?"
Ese día, más temprano discutí con M. y fue una discusión tan interesante, frontal y acalorada, que cuando se lo conté un par de meses después, me dijo que no tenía la menor idea de que habíamos discutido, pero lo habíamos hecho, y yo estaba sugestionada.
Lo que había empezado como un chiste infantil, ahora merodeaba mi cabeza, bombardeándome con imágenes confusas de un par de vidas mías que ocurrían en simultáneo en lugar de sucederse, una suerte de cajita feliz entre las obras completas de Freud y pañales súper absorbentes que evitan que a tu bebé se le paspe la colita.
En fin, cuando salimos, Ana y Mery no sabían la mitad de las cosas, pensaban que solamente estaba loca como de costumbre, un poco exaltada; es cierto, por las tres botellas de vermouth que tomamos mientras amasé las pizzas y me convencieron de salir, pero no mucho más loca que de costumbre.
Íbamos caminando, creo que por avenida Córdoba cuando agarré a Mery del brazo y le pedí que paremos en la farmacia. En seguida se puso seria y me preguntó si me sentía bien, a lo que el vermouth, la situación bizarra y yo, coincidimos en una sonora carcajada contagiosa. no supieron lo que iba a comprar hasta que vieron la cajita. Para ser honesta, me decepcionó bastante que no se sorprendieran más, después de todo, soy la reina del "hace lo que quieras, pero CUIDATE", y no es que no lo hubiera hecho, es sólo que si algo complicado y ridículo, bizarro y emocionalmente confuso le tenía que pasar a alguien, sin lugar a dudas iba a ser a mí.

26 marzo 2009

Always on my mind

(Antes que nada, el título nada que ver con el contenido... pero se me quedó el tema de un capitulo de Ally Mc Beal que ví ayer)

-Miércoles 31 de diciembre, 2008. Recibo un mensaje de año nuevo, ingenioso y divertido. Número desconocido. Guardo mensaje para futuras averiguaciones.

-Jueves 19 de marzo. Mientras estaba algo bebida y muy divertida en el cumpleaños de mi abuela, Max me pasó por teléfono el nuevo celular de SP.

-Lunes 23 de marzo. Agregué el número.

-Ayer. Voy a mandarle un mensaje a mi compañera de laburo para que me guarde el box de la ventana y caliente el agua para el mate.
Veo su nombre, inicial de segundo nombre y apellido en le lista de mensajes antiguos. Proceso interno: WTF?. Abro mensaje, recuerdo mensaje. Asocio, mensaje, persona, historia, momento de mi vida en que lo conocí. Sonrisa idiota imposible de borrar.

08 marzo 2009

Desordenado

Este post, va a ser desordenado, ridículo, incomprensible, y lo siento mucho pera así están mi mente y mi vida ultimamente.

-Mi perra intentó suicidarse comiendo veneno para ratas (si, claro... el día anterior apareció una laucha en MI cocina, casi me mata de un ataque de miedo, asco y desesperación). Definitivamente, la frase "ni tu perro te quiere", adquirió un significado completamente nuevo.

-Caminando por Plaza de Mayo, escuché un nene de unos dos años riendo a carcajadas, y me dí cuenta que hace dos meses, llevo mi vida en piloto automático, que es lo que hago para mantenerme donde estoy, para llegar a donde voy, y para lograr algo de lo que quiero. Que no me gusta, para nada, ni un poco. Fue una de esas sensaciones que uno recuerda muy tangibles, aún muchos años después, como el día que hablé con Marisol de Él, y ella me escuchó, y yo, de una vez por todas lo dejé atrás; o el día que sostuve la mano de mi prima en el velatorio de su abuela y me dí cuenta que era muy chica, y que en ese momento, yo, y mi mano, sosteniendo esa tristeza simbólica mientras caminábamos hacia el cementerio hablando de cualquier cosa y sin llorar, éramos muy, pero muy importantes. Pocas veces en mi vida sentí de tal forma la dimensión del afecto.

-Cristian D. me cantaba "ella está tan linda" no me puedo olvidar de eso tampoco.

-Cristian L. está pasando un momento terrible en su vida, y lo único que puedo pensar, es que ruego a no sé qué, que no se pierda nada de lo que conocí y quise en el camino de la tristeza, y en la brutal embestida de la vida. Me pone re triste pensar en eso, y en él, y trato de recordarlo como en esa charla de sábado bajo el sol, parados al lado del puesto de flores, estornudando de alergia, y de alegría

-A. y E. ( me niego a llamarlos por el nombre completo) están fuera de mi vida. Literal y simbólicamente. Y eso es bueno.

-Nadie que no tenga útero debería darse el lujo, si, si; lujo, de ser histérico, entendés Pablito?

04 febrero 2009

Historias que imagino (Vol. I)

Conozco a N hace unos dos o tres años, y siempre tengo la impresión de no saber nada de el.
Es el tipo de persona con la que, sin opciones posibles se hace el camino al andar.
N es divertido y sociable, conoce mucha gente y todos lo quieren. En todos los entornos que lo he visto, N se maneja como un pez en al agua, siempre cómodo y muy extrovertido. Pero a pesar de eso, cuando me he sentado a hablar con el... con unas copas de más, es cierto, me confesó que en realidad, le incomodaba enormemente estar con mucha gente, que prefería la pequeña intimidad de las charlas de no más de tres.
N es además, el tipo del persona con la que uno se siente todo el tiempo como caminando por el borde de la cornisa, impone una distancia tan profunda y terminante, que parece que el camino a él es infinitamente largo.
Pero N, a pesar de todo eso, o precisamente por eso, me deja ganar a la canasta, y elegir el lado de la cama, y a veces, solo cuando estamos de vacaciones, me da y se da permiso de caminar de la mano conmigo, y en ese gesto pequeño y simple, que a primera vista parece tan insignificante, estrecha la distancia existente hasta anularla por completo, y es ahí cuando siento que estoy con el verdadero N, que de vez en cuando no sabe de que halo, y no se molesta en ocultarlo, y que me mira desde arriba como si fuera una pequeña niña, y me hace sentir segura como nunca.
Pero de las vacaciones, se vuelve, y N, inexorablemente, hace "distancia eso que nos unía", y yo quiero correr, lejos y esconderme entre la gente perfectamente desconocida, pero me detiene la idea de que N, de vez en cuando, sólo de vacaciones, camina conmigo de la mano, y me mira desde arriba como a una nena, y eso, por ahora, compensa todos los caminos a desandar, y todas las distancias imposibles.

19 enero 2009

Representaciones

Hoy pensé en el fantasma... hacía casi un año que no pensaba en el de esa manera, pero se acerca el cumpleaños, y bueno, así soy.

Por estos días, no sé si incluso no me conviene pensar un poco en el fantasma, -una historia semi cerrada desde lo emocional- que pensar en mi pretendido, que me sigue revolviendo violentamente los sesos cada vez que hace algún movimiento, acuse de recibo o simplemente, se parece a alguien que me cruzo por la esquina de casa rosada.

Si me pidieran en este momento, que hiciera un gráfico sobre la percepción que tengo de mi cabeza en aspectos románticos, se parecería peligrosamente al plato de tallarines que comparten la dama y el vagabundo en La Noche de las Narices Frías.

Y si tuviera que describir el efecto de nuestras interacciones (porque el romance es mío imaginario, pero la interacción está en mi historial del navegador y en la factura de teléfono), supongo que sería algo como: "Cada contacto no es, ni más ni menos que otro punto en contra de mi cordura" Nada más, todo eso... como dice Sábato.

17 enero 2009

Brain picking

Cuando iba a cruzar la calle, contenta porque era viernes, llendo al trabajo nuevo que todavía me gusta, lo ví, a unos veinte metro, parado tan políticamente correcto sobre la senda peatonal como todo un ciudadano modelo.
Y hace un tiempo que venía fantaseando con eso, con el momento de volver a verlo, después de no haberlo visto por lo que pareció una cadena de infinitos momentos.
Y yo creía que iba a sonreír ampliamente, indiscimulablemente, adolescentemente, soltando una breve risita; y que mi cara iba a tomar una tonalidad rojo semáforo, y que iba a tratar de esconderlo, inútilmente, claro, porque la cara de mujer enamorada es tan fácil de esconder como una ballena franca austral en un bidet matic.
Pero lo miré, y fue uno de esos momentos que una siente que el mundo se congela, y unos segundos después te das cuenta que no estás respirando, y tenés el ritmo cardíaco fuera de control, y una sensación en todo el cuerpo tan reconocible como indescriptible.
Y de repente, volví a respirar con normalidad, y mientras el corazón se iba acomodando nuevamente en la caja torácica, las comisuras de mis labios, mis cejas y mis párpados bajaron, y sentí una angustia tan agobiante, que me costó un buen esfuerzo sincronizar con el semáforo verde que me daba paso.
Ahora, lo que no termino de entender, es si se me está pasando el enamoramiento, o estoy en una espiral descendente (y decadente) de patético amor imaginario.


Disculpen lo maleducada. El video es Jason MrAZ, "Beautiful mess" (no esperen mucha relación con nada más)

12 enero 2009

¿Qué será, qué será?

-Me hice la francesita en las uñas, pero no sólo de las manos, sino que la complete con los pies (quedó re mal, pero eso es aparte)
-Estoy usando perfume para ir a trabajar.
-En una semana usé pollera cuatro días!
-Hice un berrinche, que incluyó como frutilla de la punta la nauseabunda frase que cito a continuación: "Porque cuando ella entra en una habitación, yo me vuelvo invisible"
-Compré perfumito para la ropa, cambie las sábanas, las perfume y lloré en la almohada.

Me pregunto, ¿será que me vino la femineidad toda junta, o tres meses es demasiado tiempo?