08 octubre 2007

Tatu

Yo tendría poco más de cuatro años, y estaba tomando una chocolatada de proporciones inverosímiles en la casa de mi abuela.
En eso, se escucha un estruendo muy feliz y conocido por mi, que era el auto (destartalado) que tenía mi tío por ese entonces, junto con los pasos y gritos de mis primas, de cinco y seis años por esos días.
-Abuelo, abuela: mi mamá va a tener un "hermanito"-

Todavía se me cuestiona la veracidad de ese recuerdo -dicen que era demasiado chica para acordarme-, pero estoy segura que fue así, porque recuerdo todo, a la altura de las rodillas de los adultos.

Esta mañana, luego de recibir de mi Nokia el correspondiente recordatorio, le envío a mi primo un SMS que decía*: Feliz recordatorio de envejecimiento inminente e inevitable. Te quiero primo!
Y el me responde: Te mando una señal de que me satisface o conmueve tu mensaje.

Es claro, la insania corre por las venas familiares.

*El texto citado debió ser traducido de lenguaje SMS a español, por el bien del idioma.

2 comentarios:

Martín dijo...

Vos estas segura que en tu casa no hay una mano que sale de una caja y corre por toda la casa?

me pregunto como te quedaria el pelo negro y lacio....

SpA Undercover dijo...

Martín: No es la primera vez que me lo preguntan, pero no.
Y el pelo negro lacio me queda divino, gracias.